Noche de recuerdos tristes.

En una noche de recuerdos tristes, vuelco en la mesa mis màs profundos miedos,  brindándome una justificación para no dormir y recordar sin culpa. Como un acto de traición, mis propias palabras me condenan a una madrugada de pensamientos sin sentido, y varias horas sin dormir.
 ¿Para qué te ame?  ¿Para qué me amaste?
 Nos condenamos a olvidarnos, para no hundirnos en absurdas ideas del amor verdadero. Y hoy, en esta noche, solo me condeno a pensarte una vez mas.
  Mirando al ayer, solo fuimos un mal sueño. Vos te fuiste, y yo me fui también, para  vernos a lo lejos, esperanzados en ver llegar un olvido que aún no llega.
   En esta noche de recuerdos tristes, intento comprender si fui tuya realmente, si te ame , si puedo en verdad amar.
  Somos un ayer que forma parte del recuerdo, una manta fría , un árbol sin hojas.
 Somos todo y nada al mismo tiempo, para en noches como ésta, fingir que formas parte del pasado, cuando sòlo busco una excusa para volverte a pensar.
  Nos amamos. Pero fuimos tan cobardes, que preferimos huir a sentir profundamente.
  ¿Ahora que nos queda?
   Solo una noche de agonía, un deseo sin cumplir.
  En ésta noche de recuerdos tristes, se que hice lo que pude, y màs, para amar como se debe, aún sabiendo que podría traer como consecuencia morir de  amor en el intento.
 Aunque prefiero, que en esta noche de recuerdos tristes, mis palabras se las lleve el viento, para evitar confesarte nuevamente lo que siento, y volverme a decepcionar.

                                          JAZMÍN ORTEGA EDELWEIS.

Comentarios