Entre la brisa que juega con los botes de la costa y el sol que abraza al río, te encuentro. La luz se infiltra por el ventanal, y al mirar hacia el costado no hay nada más que necesite.
Mi amor de mirada serena y sonrisa contagiosa, te regalaría la inmensidad de la luna si pudiera, es que con vos al lado mio, no hay nada que me parezca imposible. Ninguna meta que me parezca lejana.
Algun dia me dijiste que seguramente alguien me guió hacia vos, como una especie de elección divina. Si realmente fue asi, todo tiene sentido. Es que la felicidad recubre mi alma cuando te veo feliz, y desde hace un tiempo vivo entre las nubes.
Quizas tengas razón, quizas todo esto estuvo planeado por alguien más.
Dueño de todos mis suspiros, guardián de mis sueños, y protagonista principal de todas mis historias, este amor superhéroe, que trasciende el infinito se vuelve algodones para amortizar cualquier movimiento brusco que pueda dar el destino.
La fortuna me envuelve, y cada instante es perfecto. Toda jugada del Universo tuvo un propósito y cada pasito fue guiado hacia los tuyos para caminar en la misma dirección.
Quisiera poderte dimensionar el caudal de amor que habita en este corazón que te pertenece, pero todo me resulta insuficiente. Es inefable.
Y aquí estoy, regalandote lo más puro que tengo, mis palabras. Para que te acaricien hoy y todos los días.
Entre la brisa que juega con los botes de la costa y el sol que abraza el río, te encuentro y decido quedarme aqui todos los días, porque no hay lugar mejor en el que yo quiera estar. No hay mejor fortuna que haberte encontrado.
Jazmín Ortega Edelweis.
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